
PINTURA > DIALOGUES IN
THE SUPERMARKET, 1997 JADITE
GALLERIES. NUEVA YORKEN EL PAPEL DIÁFANO DEL CIELO
En "Diálogos en el supermercado", Ángel Aragonés analiza y sintetiza la cuestión del orden y desorden en los espacios fragmentados de la comunicación, cerrando así una trilogía de mensajes o información subvertida por el artista. Sus primeras obras sobre este tema (Mayo 1984), presentaron una galería de personajes pintados sobre extracciones fortuitas de las páginas blancas de la guía telefónica de Madrid. Ahí observamos, pintado sobre la página 347, que corresponde al apellido "Burillo", esa figura, con los labios siempre tensos, de Enrique Tierno Galván, el primer alcalde de Madrid elegido democráticamente. Aragonés pone una banda azul alrededor del catedrático-vuelto-político y le corona con laureles, metamorfoseando así -a lo Apuleyo- al intelectual español en un asno o "burillo", gregario con orejas largas y equinas al cual el artista puso el título retruecanesco de Personaje tierno enmascarado (1984). Tal graffitti subversivo, un juego pictórico de palabras asociaciones, no sólo cambió el sentido del listado ordenado, sino también la dirección de la transmisión, reenviando un mensaje (aquí de sátira política) a ese espacio anónimo e infinito donde nace toda información y comunicación.
"Diálogos en el supermercado" echa raíces en las dos series mencionadas y subliminalmente subraya la función etimológica del nombre del artista: "Ángel" como "mensajero" guerrillero. Estas piezas empiezan con los cupones y ofertas que Aragonés pega al lienzo como una suerte de palimpsesto que nunca desaparece del todo, abriendo así un espacio (o utopía) comunicativo donde sus "diálogos en el supermercado" se pueden desplegar. Los mensajes mundanos son atracados por el pincel de Aragonés, arma que priva los anuncios de su valor callejero para grabar encima de ellos una nueva valía simbólica. La metatextualidad es la clave de esta creación artística: un choque de significantes que luchan para producir un sentido; textos detrás de textos que preparan el escenario para ese monodiálogo superficial y dramático, colmado de patetismo.
Vincent Martin

